Jessica Faieta: Discurso de apertura Segunda Reunión de la Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe

27-oct-2017

En primer lugar, déjenme decirles que es un honor y un placer estar con ustedes hoy en Montevideo en este noveno Foro Ministerial y segunda Conferencia Regional sobre Desarrollo Social de América Latina y el Caribe

Agradezco sinceramente al gobierno de Uruguay por su gran labor como anfitrión de este evento, enfocado en avanzar la complementariedad y sintonía entre las políticas sociales y productivas.

Desde su primera edición en 2007, el Foro ha representado un espacio de encuentro entre Ministros, Ministras y representantes de alto nivel de los gobiernos de la región, para conversar y compartir logros y retos, aciertos y aprendizajes.

Desde hace tres años, lo organizamos conjuntamente con la CEPAL. Cada año una de las dos organizaciones lidera el proceso y, en el presente ejercicio la responsabilidad principal ha recaído en la CEPAL. Permítanme por tanto reconocer y celebrar el magnífico trabajo que han realizado y que acompañamos y complementamos con gran satisfacción.

Como saben, a mediados del año pasado publicamos el Informe Regional sobre Desarrollo Humano -Progreso Multidimensional: bienestar más allá del ingreso- y a finales del mismo año el Informe sobre Desarrollo Humano para el Caribe -Progreso Multidimensional: resiliencia humana más allá del ingreso.

No vengo a contarles de nuevo el contenido de los Informes, eso ya lo hicimos el años pasado, sino a reconocer su liderazgo en la aplicación de muchas de las recomendaciones y herramientas, que hemos trabajado conjuntamente.

Ambos Informes celebraron los logros de la región reflejo de las políticas sociales pioneras: 72 millones de abandonaron la pobreza y 94 se sumaron a la clase media. También contaba una historia de logros relativos en materia de igualdad de género, de empleo, de sostenibilidad ambiental y de desigualdad de ingreso.

No obstante, el Informe señalaba que el 38% de la población se encuentra en vulnerabilidad económica y que necesitamos políticas distintas para prevenir la recaída, para mantener los logros.

Una segunda advertencia del Informe señalaba las llamadas exclusiones duras, que no se resuelven con crecimiento económico, sino que necesitan políticas específicas de inclusión, de no discriminación y de afirmación positiva.

¿Qué hemos hecho desde entonces? Nos hemos centrado, principalmente, en dos tareas: la primera y más importante, consistente en acompañar los esfuerzos de sus respectivos gobiernos en poner en práctica aquellas recomendaciones que han estimado pertinentes para seguir avanzando la Agenda 2030; y, la segunda, en profundizar el conocimiento mediante Cuadernos sobre Desarrollo Humano que complementan o ahondan el contenido del Informe.

1.            Sobre Apoyo a países

La Mesa 4 responde a esta lógica y construye justamente, en el marco de la Agenda 2030, sobre el trabajo que venimos realizando desde hace unos años y claramente desde el Foro Ministerial del año pasado. Acordamos que pondríamos a disposición las herramientas que se desprendían de las recomendaciones y así lo hemos hecho. Estamos trabajando con 29 países en la región en la aplicación de unas y otras herramientas. Estamos conformando una red regional de expertas y expertos ODS, compuesta por funcionarios de sus respectivos gobiernos, funcionarios del Sistema de Naciones Unidas, academia y consultores, que cuenta con 500 personas de toda la región.

Permítanme comenzar por el país anfitrión y su gran compromiso con la Agenda 2030. El Informe Voluntario presentado por Uruguay ante el Foro Político de Alto Nivel (HLPF) -uno de los 11 Informes de América Latina y el Caribe cuya elaboración acompañamos desde PNUD para 2017- ya destacaba la transformación de la matriz de protección social, de la matriz productiva y de medio ambiente, así como la perspectiva integral de los derechos humanos. Por si no fuera suficiente, Uruguay se ha comprometido nuevamente a reportar ante el HLPF en 2018.

También estamos acompañando la territorialización de los ODS en Uruguay. Muchos de ustedes conocerán la herramienta RIA (Evaluación Rápida Integrada) que permite evaluar la alineación entre los planes de desarrollo y los ODS. Hemos ayudado a una decena de gobiernos en América Latina y Caribe a aplicar esta herramienta a nivel nacional y estamos empezando a replicar el ejercicio en municipalidades y gobiernos locales.

En muchos casos, RIA antecede las misiones MAPS -Mainstream o Integración, Aceleración y Apoyo a Políticas, por sus siglas en inglés. Las misiones MAPS permiten a los gobiernos, con el apoyo de las Naciones Unidas, definir o ajustar una hoja de ruta para la Agenda 2030 en sus respectivos países. La primera misión MAPS en nuestra región comenzó en Jamaica, seguida de Trinidad y Tobago, Aruba, El Salvador y finalizaremos el año con República Dominicana y Haití.

La columna vertebral de estas hojas de ruta suelen considerar la aplicación de la herramienta de “combos”, que no es otra cosa que el armado de una teoría de cambio poniendo en el centro del análisis los problemas principales identificados por sus respectivos países, desde un enfoque multidimensional y vinculados a las metas e indicadores de los ODS. De esta forma, las políticas y planes de desarrollo de los países no quedan supeditados a la Agenda 2030, sino más bien fortalecidos por una visión integral, y con el enfoque de no dejar a nadie atrás.

Hemos constatado que muchos gobiernos de la región han identificado la necesidad de reforzar o redefinir su arquitectura institucional para responder a los retos de hoy en día desde una mirada multidimensional. También en ese esfuerzo los hemos acompañado, estudiando, sistematizando y orientando los esfuerzos, que en algunos casos han consistido en adaptar estructuras establecidas durante los ODM y en otros en establecer nuevas estructuras. Este análisis fue incorporado como el capítulo II del Informe que la CEPAL presentó en el Foro de Desarrollo Sostenible de abril en México.

Además, las herramientas puestas a disposición para los gobiernos de la región, tales como povRisk -para medir transiciones de salida y recaído en pobreza y orientar las políticas para no perder los logros alcanzados- y microsimulaciones fiscales -tan importante en esta Agenda que los propios gobiernos están llamados a financiar- están siendo aplicadas en una quincena de países. Justamente en Uruguay, con la OPP, hemos estado realizando el trabajo preparatorio para apoyar la aplicación de ambas herramientas. Este es el caso de una quincena de países en la región, incluyendo países tan dispares como Guatemala, Bolivia, Curaçao, Uruguay o Ecuador.

Para poder llevar a cabo esta tarea titánica, contamos por supuesto con varios equipos que han realizado una centena de misiones a lo largo del año. Pero, más importante, como les señalaba anteriormente, estamos finalizando el año con aproximadamente 500 personas acreditadas en las herramientas de:

•             Transiciones de salida y recaída en pobreza;

•             Combos y RIA; y

•             Microsimulación fiscal.

Los expertos de sus gobiernos están aplicando el conocimiento en sus respectivos países. Escucharemos algunas de estas experiencias más adelante. Hace dos semanas estábamos en República Dominicana, donde 40 funcionarios del Ministerio de Planificación y Economía habían sido formados en combos y nos solicitaron una sesión presencial para formar a otros 40 del resto de Ministerios que conforman las subcomisiones ODS. La semana pasada estábamos en Bolivia, en México, en España...; esta semana estamos aquí y, aprovechando este Foro, estamos avanzando con la OPP de Uruguay.

Volviendo a la herramienta de transiciones de pobreza en Uruguay, por ejemplo, donde aún estamos en proceso de adaptarla y aplicarla, los primeros indicios nos muestran unos resultados magníficos. Se trata del único país de todo el continente que prácticamente ha logrado acabar con la pobreza extrema o indigencia. Y que, además, en condiciones adversas, ha logrado prevenir la recaída de aquellas personas en vulnerabilidad económica.

Por supuesto que los retos no desaparecen ahí y parte del ejercicio y de la aplicación de la herramienta comprenderá mirar en detalle la pobreza relativa, el espacio fiscal, la sostenibilidad financiera del tejido de políticas existentes y, sobre todo, en los tiempos de “big data”, “data revolution” y “Smart data”, lo prioritario es poder captar, generar y analizar datos que nos permitan focalizarnos sobre grupos poblacionales, personas específicas, zonas y tipos de intervención que garanticen que nadie quede atrás.

No quiero adelantar el contenido de algunos de los grandes avances que se presentarán en la Mesa 4, pero déjenme reconocer aquí el gran salto que ha dado Honduras con la aplicación práctica de su registro administrativo, CEDISS, que consideramos tiene muchos de los elementos clave que un gobierno debería desarrollar para poder avanzar en políticas intersectoriales con precisión de acupuntura.

No sé si puedo enfatizar lo suficiente este último punto. Vivimos una era en la que la inteligencia artificial y los algoritmos nos sugieren amigos en la red, intuyen los libros que queremos leer, las películas que queremos ver, los productos que queremos comprar. Esa misma tecnología debe poder permitirnos identificar las políticas y servicios que debemos prestar a cada quién y en qué momento específico. Dicho de otra manera, y concluyendo, la ruptura de silos horizontales, verticales y las políticas con enfoque de ciclo de vida pueden ser claramente potenciados por el uso adecuado de datos, que a su vez pueden ser el engranaje para una nueva arquitectura institucional necesaria para poder resolver los problemas de la ciudadanía desde esta óptica multidimensional.

2.            Sobre Cuaderno de actualización

El Cuaderno sobre Desarrollo Humano que les compartiremos en este evento se ha centrado en actualizar los datos presentados en el Informe, en materia de transiciones de salida y recaída a pobreza. Los datos presentados en el Informe llegaban hasta 2013 y en algunos pocos casos a 2014. En este caso, hemos podido estudiar la evolución entre aquel corte y el actual, a 2015 y constatamos que empiezan a materializarse algunas de las predicciones que compartiéramos con cierta preocupación y cautela. Lo primero que podemos destacar a nivel agregado es que el ritmo marcado de reducción de pobreza y aumento de clase media ha sufrido un frenazo importante. A saber:

•             La reducción de pobreza, que había experimentado una progresión marcada en la última década, se ha detenido.

•             Las personas en vulnerabilidad económica siguen representando la mayoría de la población de la región, e incluso han aumentado;

•             Por último, la clase media que había transitado de representar el 21,2% al 34,7% entre 2003 y 2013, en 2015 se redujo al 34,5%.

Los datos anteriores se podrían representar gráficamente con un tren que avanza a buen ritmo y que empieza a quedarse sin combustible. Si pensamos que ese tren está subiendo una pendiente, el primer resultado es que el tren se detiene. Con un buen sistema de frenado (protección social, sistemas de cuidado, acceso a activos y calificación laboral), el tren podrá mantenerse un tiempo hasta que logremos ponerlo en marcha. Pero en ausencia de un buen sistema de frenado, el tren está en riesgo de retroceder en el camino recorrido.

Este análisis es de especial relevancia en el contexto de nuestra región, compuesta principalmente por países considerados de renta media y SIDS. Los devastadores huracanes que estamos padeciendo, que responden a las previsiones que los y las expertos habían adelantado como resultado del cambio climático, penalizan injustamente a nuestros países, que no son responsables. Lo hemos repetido reiteradamente y seguimos haciéndolo: el acceso a la financiación debe estar definido por criterios adecuados y contar con mecanismos e instrumentos justos y pertinentes.

El Cuaderno concluye con tres recomendaciones:

1.            Atender los complejos procesos de discriminación y exclusión persistentes, que limitan la participación plena de las mujeres y las poblaciones indígenas, afrodescendientes y rurales de los procesos económicos, y que impiden la realización efectiva de sus derechos sociales y políticos. En otras palabras, universalización y focalización de mecanismos de protección social.

2.            Ir más allá de los buenos resultados de las transferencias, y acompañarlas de políticas que provean estabilidad y seguridad económica a medio plazo, enfocando la mirada en las trayectorias generalmente ocultas;

3.            Finalmente, junto con el desarrollo de sistemas equitativos y comprehensivos de protección social, es fundamental promover una mayor inclusión productiva a fin de reducir los elevados niveles de informalidad; incrementar las oportunidades de los grupos sistemáticamente excluidos; invertir en la calidad educativa, la innovación y el desarrollo de emprendimientos, y mejorar la calidad de los puestos de trabajo.

Esta tercera recomendación está claramente vinculada con la temática de esta segunda Conferencia Regional, el excelente Informe elaborado por la CEPAL y los temas que serán discutidos durante estos días. Les comparto, por lo tanto, mi impaciencia por escuchar de ustedes, de sus experiencias, de su aprendizaje y de sus logros, de los que todos queremos aprender.

¿Qué sigue?

Además del Cuaderno sobre Actualización de transiciones, estamos preparando para los próximos meses:

1.            Análisis cualitativo del progreso: 2,000 personas de la región nos cuentan qué entienden por pobreza y por progreso;

2.            Exclusiones duras: poblaciones indígenas y la Agenda 2030;

3.            Sector privado y Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este último Cuaderno ampliarán el análisis sobre la contribución del sector privado a la Agenda 2030 en la región. Los esfuerzos por comprender mejor el rol y posibilidades del sector privado en esta Agenda pretende complementar:

•             el impresionante trabajo que la CEPAL nos presenta en “Brechas, ejes y desafíos en el vínculo entre lo social y lo productivo”;

•             el de la Comisión de Negocios y Desarrollo Sostenible “Better business better world”;

•             el de Global Compact; y

•             el del Foro Económico Mundial junto con la SEGIB sobre el Cuarto Sector.

En definitiva, nuestro trabajo se nutre de sus experiencias, de sus aprendizajes y de su inspiración. América Latina y el Caribe están a la cabeza en la implementación de la Agenda 2030. Tenemos mucho que escuchar y que aprender durante estos días. Todo el trabajo relatado entre el Foro del año pasado y éste se desprende de lo acordado entonces. Pretendemos seguir acompañándolos. Cuenten con nosotros.

De corazón, muchas gracias por estar aquí compartiendo abiertamente su experiencia.

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